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Literatura

Filosofía y Literatura: ¿Por qué se dice que hay una disputa entre ellas?

Autor

Joana Jacob

Publicado el

Varios libros antiguos apilados sobre una mesa, con una estantería llena de libros al fondo y luz cálida tenue.

En el ámbito de las disciplinas humanísticas, existe una conocida rencilla entre filosofía y literatura. Si bien a lo largo de la historia del pensamiento de Occidente tanto una como otra han buscado instituirse como aquella mediante la cual se expresa de manera más cabal nuestra experiencia en el mundo, lo cierto es que ambas se necesitan entre sí para ofrecer un horizonte mucho más completo de nuestra compleja condición de ser en el mundo. Pero veamos cómo fue que surgió este enfrentamiento entre filosofía y literatura.

Esta disputa tiene sus orígenes en el pensamiento griego antiguo, específicamente en la tradición platónica. Para Platón, la poesía y el arte en general se fundamentan en la imitación de las ideas, por esta razón, para el filósofo ateniense cualquier disciplina que se encuentre ligada a la imitación estará indefectiblemente alejada del ámbito de la verdad, pues lo que ofrece son apariencias y no conocimiento verdadero. Ahora bien, desde este ángulo, la poesía y toda expresión artística se consideran simples copias incapaces de aportar conocimiento; por lo que en ninguna es posible hallar ni la verdad ni el verdadero ser. El principal motivo por el que Platón afirma esto se debe a que los poetas son seres poseídos por los dioses, de modo que en el poeta no hay inteligencia, sino que es un conducto a través del cual la divinidad le habla a los humanos. 

Platón explica esta idea de copia con el siguiente ejemplo: existe la idea de una cama; luego, un artesano la materializa en una cama real; finalmente, un pintor ve la cama real y la pinta en un cuadro. Esta imagen es una copia de la cama material, que a su vez es una copia de la idea. La idea es lo primero y lo más puro, por lo tanto, lo más cercano al conocimiento verdadero. Así, el filósofo ateniense degrada el arte y la poesía y los condena a ser considerados como un engaño, pues se encuentran a triple distancia de la verdad y del conocimiento. 

Pero, ¿por qué motivo Platón se muestra tan hostil con respecto al arte y la poesía? Porque busca darle privilegio a la razón para posicionar al discurso filosófico como el único verdadero, con lo que la filosofía habría de relacionarse con conceptos como conocimiento o verdad, mientras que el arte, la poesía y la literatura terminarían por quedar excluidas de toda pretensión de verdad y de conocimiento. No obstante, la empresa platónica tenía una finalidad muy importante que iba más allá del mero desprestigio de las artes, de la poesía y de los poetas: hacer que conceptos como la justicia, el hado, el orden e incluso algunos comportamientos éticos dejaran de pertenecer al ámbito de lo divino –tal y como se representaba en los géneros literarios de la antigüedad, a saber, la tragedia, la comedia y la epopeya– y recayeran en la esfera de lo humano. Esta era una manera de lograr que los seres humanos tuvieran una mayor responsabilidad con respecto a las acciones que cometían, pues ya nada se justificaría a partir de lo divino, sino que se responsabilizaría desde lo humano. 

De esta manera, Platón inauguró la antiquísima disputa entre filosofía y poesía. Sin embargo, lo cierto es que, como bien señala la filósofa española María Zambrano, tanto la poesía como el pensamiento, por separado, son dos formas insuficientes de la totalidad de lo humano. Así, como señalábamos al principio, la interrelación entre estas dos disciplinas ofrece el horizonte adecuado para entender desde allí nuestra experiencia humana.

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