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Cine

Una toma, mil detalles: el poder del plano secuencia

Autor

Frida Juárez

Publicado el

Ilustración del plano secuencia en el cine

En el cine existen muchas formas de contar una historia y cada una responde a lo que el director busca transmitir a través de su puesta en escena; por ejemplo, para sumergir al espectador en el relato, una de las técnicas utilizadas es el plano secuencia, que consiste en una filmación realizada en una sola toma continua, sin cortes visibles para los espectadores.

La cámara no se detiene y sigue a los personajes, se enfoca en objetos significativos y se desliza entre espacios sin alterar el flujo de la escena. Así, no solo se construye una narrativa continua, sino también una experiencia completamente envolvente. Al respecto, André Bazin –crítico de cine– consideraba que esta técnica tenía muchas virtudes, pues permite una mayor proximidad entre la imagen y el espectador, quien la percibe de manera más realista. Además, fomenta una actitud más activa en el receptor, ya que le otorga mayor libertad para interpretar lo que ve1.

Para lograr su efecto, el plano secuencia reúne tres elementos fundamentales: el encuadre, que define lo que vemos en pantalla; la toma, que es la grabación continua sin cortes; y la secuencia, que representa una unidad narrativa con sentido completo. Al unir estos componentes en una sola filmación, se crea una experiencia visual continua que acompaña al espectador sin interrupciones. Aunque eso sí, para que esto funcione, es indispensable una coordinación exacta entre los actores, los movimientos de cámara, la iluminación y el sonido. Todo debe estar sincronizado para que el tiempo y el espacio fluyan de forma natural en la escena y se mantenga la ilusión de realidad.

Representaciones cinematográficas relevantes

Uno de los ejemplos más recientes que apuestan por el plano secuencia es Adolescencia, serie del director Philip Barantini, cuyos cuatro episodios fueron filmados con esta técnica. Gracias a ello, como espectadores, podemos llegar a sentir que acompañamos de cerca a los personajes y somos testigos de sus miedos, tensiones y contradicciones.

Tampoco puedo dejar de mencionar a Stanley Kubrick, quien exploró las posibilidades expresivas del plano secuencia en varias escenas de El resplandor. Un ejemplo notable es aquella en la que el personaje Danny recorre los pasillos del hotel Overlook y los sonidos, tonos y encuadres se combinan para construir una atmósfera inquietante. 

Metadescripción

El plano secuencia es una sola toma continua que sigue la acción sin cortes, haciendo que todo fluya de forma natural. El resultado es una experiencia envolvente que conecta con el espectador sin distracciones y quizá con mayor emoción.

1Véase Vieguer, M. (2012). El plano secuencia. Pedro Costa y la trilogía de Fontainhas. La Trama de la Comunicación, 16, 285–298. Universidad Nacional de Rosario. https://www.redalyc.org/pdf/3239/323927337018.pdf


Referencias

Rajas Fernández, M. y Sierra Sánchez, J. (2010). El tiempo narrativo del montaje interno. Prisma Social: Revista de Investigación Social, (4), junio 2010. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3632708.pdf

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